CELCA denuncia el uso de propaganda pro-Hamás para trivializar la Shoah

Comunicado Nº 19

El Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto no es solo un ejercicio de memoria sobre el pasado, sino una advertencia urgente frente al presente. La barbarie terrorista del 7 de octubre de 2023, sumada a recientes y trágicos episodios de violencia contra comunidades judías en ciudades como Sídney, durante la festividad de Janucá, en Manchester y Washington, junto a numerosas agresiones, confirma una premisa devastadora: el odio que alimentó la maquinaria de exterminio nazi no ha desaparecido. 

La misma deshumanización antisemita que culminó en Auschwitz se reeditó con la matanza de Hamas en el festival Nova y en los kibutzim, probando que el odio genocida contra el judío es una amenaza real.

En el marco de esta conmemoración, es imperativo denunciar que la lucha contra el negacionismo se libra hoy también contra la trivialización. Utilizar términos como “genocidio” para referirse a la guerra contra Hamás no es solo una falsedad jurídica y factual; es una herramienta de propaganda que busca resignificar la historia del pueblo judío, invirtiendo de forma perversa el rol de víctimas y sobrevivientes por el de verdugos.

Comparar la situación en Gaza con la Shoah es un crimen contra la conciencia moral del mundo. Mientras que la solidaridad con las víctimas civiles es un deber ético, instrumentalizar el Holocausto para criminalizar al Estado de Israel y a todo el país, constituye la punta de lanza del antisemitismo global, impulsando un interruptor moral que impida la solidaridad y facilite la comprensión de la consigna de exterminio “Desde el Rio hasta el Mar”

Denunciamos que la conmemoración de la Shoah hoy se ve empañada por campañas

propagandísticas diseñadas para demonizar a Israel mediante la comparación de lo

incomparable. Este ejercicio de banalización no es accidental: busca, a través de la mentira,

despojar al pueblo judío de su memoria histórica para convertirlo en el agresor. Al equiparar la guerra contra el terrorismo de Hamás con el plan de exterminio nazi, no solo se falsea la realidad, sino que se comete un acto de violencia simbólica que busca legitimar el antisemitismo contemporáneo bajo el disfraz de la crítica política.

A esto debe añadirse que no es casual que estas campañas silencien el 7 de octubre y los

ataques sistemáticos de Hamás desde su creación, cuyo objetivo central es acabar, junto a

otros desde su proyecto compartido de califato islamista mundial, con todos los judíos de la tierra.

Esta omisión selectiva revela una intencionalidad propagandística y una connivencia, ideológica o estratégica, con el islamismo, al blanquear su violencia y descontextualizar el conflicto.

La Coordinadora Estatal de Lucha contra el Antisemitismo (CELCA) pide a las Fiscalías Delitos de Odio que actúen de oficio contra estas prácticas y apliquen la definición internacional de antisemitismo de la IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto), con el fin de cumplir con las exigencias legales democráticas, al objeto de no profanar la memoria de las víctimas del Holocausto y luchar seriamente contra el antisemitismo global