NO al boicot ANTISEMITA del partido REAL MADRID – MACCABI de TEL AVIV

Comunicado Nº 17

La Coordinadora Estatal de Lucha contra el Antisemitismo (CELCA) reclama a las instituciones que no haya impunidad de los grupos violentos y extremistas que promueven el odio, impidiendo el acceso de la ciudadanía a eventos deportivos

Ante la celebración del partido de Euroliga entre el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv, el 8 de enero de 2026 en el Movistar Arena de Madrid, hemos tenido conocimiento del acuerdo por las autoridades de la celebración sin público tras ser declarado evento de alto riesgo disponiendo un operativo con la UIP, medios aéreos, guías caninos y “todos los recursos de la Policía Nacional” que sean necesarios.

Esta decisión se adopta como consecuencia de convocatorias públicas realizadas por colectivos extremistas y antisemitas que anuncian actos de boicot y alteración del orden público, generando un riesgo para la seguridad ciudadana, calificando a los deportistas de Israel, a su país y a los aficionados seguidores como “genocidas” y llamando al Boicot y a impedir la celebración deportiva.

La decisión institucional supone una suspensión de las libertades y derechos del ciudadano, incluidos los propios deportistas, al restringir el ejercicio de derechos legítimos como el acceso a espectáculos públicos legalmente organizados. privando de acceso al evento a la totalidad del público, en lugar de actuar de forma directa y proporcional contra los grupos o personas que promueven o anuncian conductas antisemitas violentas, coactivas, amenazantes e intimidatorias que conllevan la quiebra de la convivencia democrática y de las garantías de libertades y derechos ciudadanos.

El ordenamiento jurídico español, tanto en la Ley contra la Violencia, el Racismo y la Intolerancia en el Deporte, en la Ley de Seguridad Ciudadana y en el Código Penal dispone de instrumentos suficiente para identificar, investigar y sancionar a quienes incitan a la violencia, a la alteración del orden público o a la coacción colectiva, incluso agravadas cuando el motivo es el antisemitismo, la discriminación ideológica o por origen nacional, sin necesidad de aplicar medidas generalizadas que perjudiquen a la ciudadanía respetuosa con la legalidad democrática.

La Coordinadora Estatal de Lucha contra el Antisemitismo (CELCA) manifiesta su más firme rechazo a que el partido internacional de baloncesto se celebre a puerta cerrada en Madrid como consecuencia de una hostilidad organizada cuyo objetivo es estigmatizar y excluir al equipo israelí y a sus seguidores. Decisión política que, en sus efectos, premia el hostigamiento y castiga al público respetuoso, mediante la restricción generalizada de derechos de los aficionados pacíficos.

La CELCA reclama a las autoridades que efectúen las acciones legales necesarias para identificar a los responsables de las convocatorias y de los actos de intimidación que han provocado la declaración de alto riesgo del evento, adoptando las sanciones administrativas o penales, conforme a la legalidad vigente, garantizando que el ejercicio de la intimidación, la amenaza o la violencia no se vea recompensado con la exclusión del público en eventos deportivos, y siente un precedente altamente perjudicial para la convivencia democrática.

El Estado de derecho NO PUEDE PREMIAR LA COACCIÓN, ni consolidar estos precedentes pues equivale a trasladar el mensaje más peligroso posible: que la intimidación funciona. Y más grave aún, permitir que minorías extremistas y antisemitas marquen la agenda pública mediante presión, señalamiento y amenazas de alteración del orden, lo que supone en la práctica contribuir a institucionalizar una exclusión, porque la finalidad proclamada en su agitación es excluir, y la consecuencia práctica de la decisión institucional coincide con esa finalidad: vaciar el partido de espectadores, normalizar su expulsión.

Las campañas de incitación al odio, hostilidad, discriminación y a la violencia mediante la criminalización de todo un país, usando eslóganes acusatorios extremos (“genocida”), con llamamientos explícitos como “fuera Israel del deporte”, operan como acusaciones máximas, sin resolución judicial alguna que la sustente, y es puro antisemitismo para restringir derechos y legitimar campañas de demonización. Estos eslóganes les suelen acompañar consignas de exterminio como ”Desde el rio hasta el mar, Palestina vencerá”, prohibidas en países de la Unión Europea.

CELCA sostiene que esta dinámica alimenta un clima de hostilidad que impacta directamente sobre israelíes, judíos y quienes se oponen al antisemitismo, para finalmente dañar al conjunto de la sociedad democrática. Y esa deriva, en una sociedad democrática, es inaceptable. LA SEGURIDAD SE GARANTIZA PROTEGIENDO DERECHOS, NO RECORTÁNDOLOS porque castiga a la ciudadanía pacífica y desactiva la responsabilidad de actuar contra los promotores del hostigamiento.

Existe en nuestra normativa al respecto, suficientes medidas proporcionadas como el refuerzo del dispositivo de seguridad, control de accesos, sectorización, prevención operativa, identificación de focos de riesgo y actuación individualizada contra quienes inciten a coacciones, violencia o alteración del orden público. Esa es la respuesta democrática y eficaz. La alternativa —cerrar el recinto— es la respuesta fácil, es la más dañina para los derechos y para el precedente.

La Coordinadora Estatal de Lucha contra el Antisemitismo (CELCA) no aceptará que el deporte se convierta en un espacio donde la demonización y el señalamiento consigan, por la vía de la coacción y la amenaza de violencia, restringir derechos y normalizar exclusiones.

El deporte no puede ser el escenario donde se legitimen las campañas antisemitas.

COORDINADORA ESTATAL DE LUCHA CONTRA EL ANTISEMITISMO (CELCA)
c.contraelantisemitismo@gmail.com